¡Ayuda! Tengo un adolescente en casa

"¿Qué le pasó a mi hijo?"

Es una de las preguntas que más escucho en consulta o en las orientaciones de crianza. 

Hace unos años quería pasar tiempo conmigo, me contaba todo lo que ocurría en su día y buscaba mis abrazos. Ahora parece vivir encerrado en su habitación, responde con un "no sé", “bien”, “si”, “no” pasa más tiempo con sus amigos y cualquier conversación puede terminar en una discusión.

¿Te suena familiar esto? 

Si esto está ocurriendo en tu casa, quiero decirte algo que quizá necesites escuchar: no significa que estés fracasando como padre o madre.

La adolescencia es una etapa de grandes cambios, tu hijo no está dejando de necesitarte; simplemente está aprendiendo una nueva manera de relacionarse contigo.

Durante la adolescencia, el cerebro todavía está madurando las áreas encargadas de controlar los impulsos, pensar antes de actuar y regular las emociones siguen desarrollándose; por eso, muchas veces reaccionan antes de reflexionar. Ahora esto no justifica las faltas de respeto, pero sí nos ayuda a responder con más sabiduría y menos desesperación. Recuerda, detrás de muchos comportamientos difíciles hay un corazón que sigue necesitando dirección, amor y discipulado.

Te dejo algunos tips para mejorar la relación con tu adolescente. 

  1. No conviertas cada conflicto en una batalla:

Cuando tu adolescente responde mal, es normal sentir ganas de corregirlo inmediatamente.

Primero detente y  pregúntate:

¿Quiero ganar la discusión o quiero formar su carácter?

Muchas veces la mejor decisión es esperar a que ambos estén tranquilos.

Después podrás decir algo como:

"Quiero escuchar lo que piensas, pero necesitamos hablar con respeto."

Corregir desde la calma enseña mucho más que reaccionar desde el enojo.

  1. Escúchalo... aunque no estés de acuerdo

Uno de los regalos más grandes que podes ofrecerles a tus hijos es sentir que su voz importa, tal vez te diga que no le gustó tu tono, que sintió que lo juzgaste o que no entendió lo que esperabas de él.

Escuchar no significa darle la razón, es demostrarle que su opinión tiene valor. Los adolescentes hablan más cuando sienten que serán comprendidos antes que criticados.

  1. Los límites siguen siendo una muestra de amor

Muchos padres tienen miedo de poner límites porque saben que sus hijos se van a enojar, pero un adolescente molesto no siempre es un adolescente dañado.

A veces simplemente está reaccionando a una norma que no le gusta, los límites saludables ofrecen algo que todo adolescente necesita, aunque no lo reconozca: seguridad.

Cuando las reglas son claras y consistentes, saben qué esperar y eso les ayuda a desarrollar responsabilidad.

  1. La relación vale más que la habitación ordenada

Sí, es importante enseñar responsabilidades, pero también es importante que tu hijo recuerde que disfrutas estar con él. Si todas las conversaciones giran alrededor de tareas, permisos o correcciones, poco a poco la relación comienza a sentirse pesada.

Busca momentos donde simplemente puedan compartir.

  • Salir por un café.

  • Ver una película.

  • Cocinar juntos.

  • Caminar.

  • Reír.

    ¿Y las pantallas?

No se trata de prohibir toda la tecnología, se trata de enseñar equilibrio. Anima a tu adolescente a tener espacios para hacer deporte, leer, conversar cara a cara, compartir en familia y descansar sin el celular.

Y recuerda algo importante:

Tus hijos aprenden más de lo que ven que de lo que escuchan.

Si quieres que tengan una relación saludable con la tecnología, ustedes también deben de  modelarla.

Familia,  quizá hoy sientas que tu adolescente está distante, tal vez discuten más de lo que te gustaría o tienes miedo de estar perdiendo la conexión con él. Algo esencial en esta etapa es no dejes que esa preocupación te haga renunciar.

Sigue estando presente, escuchando, poniendo límites basados en amor y firmeza y orando por su corazón.

La adolescencia es solo una temporada, pero será marcada por la relación que tengas con ellos. Con paciencia, gracia y la ayuda de Dios, puedes seguir construyendo un hogar donde tu adolescente sepa que siempre encontrará amor, verdad y un lugar seguro al cual regresar.

❤️ Un reto para esta semana

Antes de corregir a tu adolescente, haz una pausa y pregúntate:

¿Lo que voy a decir fortalecerá nuestra relación además de corregir su conducta?

A veces, una conversación llena de gracia transforma mucho más que un sermón lleno de razones.

Te dejo una guía con recomendaciones para mejorar la relación con tu adolescente

Descargar GUÍA De recomendaciones

¿Quieres una sesión con Naty?

Puedes agendarla aquí, sólo haz click

Versículo Lema: “Cuando mi mente se llenó de dudas, tu consuelo renovó mi esperanza y mi alegría.” Salmos‬ ‭94‬:‭19 RV-60

Naty Alvarado

Actualmente se encuentro cursando la maestría en clínica y salud mental, su enfoque terapéutico es integrativo, le gusta trabajar desde las necesidades de los pacientes y de las familias con una perspectiva siempre basada en la evidencia psicológica. Se ha formado y continua actualizándose en Trauma, disociación infantil y apego. 10 años de experiencia trabajando con población infanto-juvenil.

Siguiente
Siguiente

CUANDO LA ANSIEDAD ACELERA EL DUELO